Fue instituida en el año 1335 por Eduardo III Rey de Inglaterra y es de las condecoraciones más estimadas de cuantas se conceden en Europa.
Cuenta la leyenda, que, deseoso el Rey de declarar su pasión a la condesa de Salisburg, durante un baile, alzó presuroso una liga que se le había caído a la bella condesa, cambiando una tierna mirada. Las sonrisas maliciosas de los cortesanos hicieron ruborizar a la condesa, y el Rey para demostrar la pureza de su intención, dijo:
“Honi soit qui mal y pense” (Mal haga quien mal piense)
“La Insignia de la Jarretera es una liga azul bordada de oro y pedrería, cargada del lema de la Orden, cerrada con hebilla de oro, que se lleva en la pierna izquierda”
A esta Orden, han pertenecido a partir de entonces, todos los Reyes de Inglaterra, incluida la recientemente fallecida Reina Madre.